Ser Humano y Cannabis, así están las cosas.




El pasado 3 de Octubre en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, el Jefe Nacional de Drogas del Ministerio Público, Luis Toledo Ríos, aclaró la postura institucional en relación al cultivo personal de cannabis. Sus dichos, claros y categóricos, vertidos con la venia del Fiscal Nacional, Jorge Abbott, expresan la concordancia del Ministerio Público con la interpretación que la Sala Penal de la Corte Suprema le ha dado al articulo 8vo de la Ley 20.000, e informan del proceso de readecuación en que se encuentran, a través de capacitación, coordinación con las Policías y modificación de la normativa interna, para efectivamente orientar su política persecutoria al tráfico y no al consumo.

Por su parte la Policía de Investigaciones se ha manifestado en la misma dirección. El Subprefecto Alex Espinoza, Jefe de la Plana Mayor de la Jefatura Nacional Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado, el pasado 27 de Octubre en la III Jornada de Integración Ciudadanía - Justicia, realizada el Senado en Santiago con la presencia del Ministro de la Corte Suprema Lamberto Cisternas, el Defensor Nacional Andrés Mahnke, y el Magistrado Gonzalo Neira en representación de la Asociación Nacional de Magistrados, señaló que se encontraban en total sintonía con lo declarado por el Jefe de Drogas del Ministerio Público, agregando un explícito reconocimiento a la Dignidad de las Personas que cultivan dentro de su Soberanía Personal, sin orientarse al tráfico, a quienes consideran sujetos de su protección y servicio.

Ciertamente un ajuste como el que estas Instituciones han señalado, no puede implementarse de manera instantánea, de modo que aún vemos Fiscales y Policías llevando a cabo procedimientos, emitiendo declaraciones o planteando argumentos sin fundamento jurídico actualizado y fuera de los lineamientos señalados públicamente por las autoridades antes mencionadas; infringiendo vulneración y daño a personas inocentes que no solo deben enfrentar los duros avatares de un proceso penal para defender su inocencia y la completa legalidad de su conducta, sino que muchas veces tienen que soportar también un trato denigrante y degradante, donde las burlas, el abuso y el engaño no pocas veces tienen lugar.

En este sentido, hay que destacar el coraje y la determinación de quienes han decidido enfrentarse a la inercia y defenderse de cara a la Justicia, sin ocultar, degradar o maquillar sus circunstancias, pues se consideran Personas operando legítimamente en el espacio de Soberanía que todo Ser Humano tiene para la expresión de su Identidad Esencial y el ejercicio de sus Derechos y Obligaciones Fundamentales, sin causar daño ni arriesgar a terceros, sin orientarse al tráfico o comercio ilegal, sin comprometer la Salud Pública. Así también lo ha comprendido la Sala Penal de la Corte Suprema, que ha expresado la correcta aplicación del Derecho en el caso del artículo 8° de la Ley 20.000, en tres sentencias absolutorias, emitidas desde junio de 2015 a la fecha [4949-2015 / 15920-15 / 14863-16], en las cuales nos ha puesto a todos en frente de la naturaleza esencial del Ser Humano y su Soberanía, en relación al alcance efectivo de la potestad punitiva del Estado, en el contexto de un Estado Democrático de Derecho que se encuentra exigido al respeto efectivo, protección y promoción de los Derechos Fundamentales de la Persona Humana. En síntesis, ha dicho la Corte Suprema, Sin Lesividad no hay Delito, como lo explicaba el Ministro Lamberto Cisternas en la I Jornada de Integración Ciudadanía - Justicia, el 28 de Octubre 2015, justamente con motivo del primer fallo absolutorio, y de acuerdo a la legislación vigente, y en consecuencia el cultivo individual o colectivo de Cannabis, destinado a un fin “personal” de la o las mismas personas que cultivan, sin causar daño a terceros ni orientarse al tráfico, es perfectamente legal y no requiere autorización de ninguna especie, corresponde al Ministerio Público probar la acusación de tráfico o el riesgo de difusión incontrolada, y a las Personas justificar -no necesariamente en juicio- que le dan a su cultivo un fin “personal”.

Para un Ser Humano Jurídico, concebido con Dimensión Espiritual incluida, que le confiere Soberanía y libre albedrío en la Autodeterminación de su plan de vida,  las conductas que pueden ser consideradas dentro del ámbito “personal” pueden ser tan diversas como la recreación y la sociabilidad, la auto-exploración psíquica, la capacitación profesional, la búsqueda de la salud y el bienestar, el desarrollo de la creatividad, entre otras que han sido referidas en juicio y aceptadas como válidas, capaces de justificar, conforme su veracidad, la cualidad “personal” de las mismas. Todas estas conductas, por lo demás, constituyen Derechos Humanos explicitados en tratados internacionales que Chile ha ratificado y se encuentran vigentes, así como lo es el hecho mismo de emplear esta planta, compañera milenaria de la cultura humana, puesto que ha sido reconocido para toda Persona, el derecho a emplear el acervo de conocimientos de la humanidad.

Se desprende también de estos fallos, con meridiana claridad, que la cantidad de plantas cultivadas o de cosecha guardada, no resulta ser el dato clave para determinar la naturaleza “personal” de la conducta de cultivo, de hecho los casos absueltos por la Sala Penal se referían a cultivos de 7, 40 y 15 plantas, cultivadas por un colectivo definido de personas, una pareja y de una persona individual, respectivamente, incautándose 5 kilos de plantas frescas en uno de ellos y casi 2 kilos de platas secas guardadas en otro. De hecho, para efectos de la modificación de la Ley 20.000 que se tramita en la Cámara de Diputados, esto está significando un gran desafío para los Legisladores, muchos de los cuales, no comprendiendo la naturaleza fundamental de la reivindicación que motivó el ajuste de la ley 20.000) partieron de la premisa que la solución era determinar un número de plantas que ellos consideraban [y también muchos cultivadores o activistas consideraban] “suficiente”, lo que por una parte resultó muy por debajo de lo que la Corte Suprema ha considerado “justificado” para un uso o consumo personal, y por otra, el propio Jefe de Drogas del Ministerio Público lo ha considerado una medida "perversa" que finalmente favorece el tráfico,y así lo expresó en la propia Comisión de Salud (ver).

Reforzando su planteamiento, la Sala Penal ha concedido recursos de Amparo en dos casos de allanamientos que fueron considerados ilegales por no contar con orden judicial y estar fundados a penas en el avistamiento de las plantas y/o en una denuncia anónima [18.303-16 / 28.004-16]. En el mismo sentido, el pasado 5 de Diciembre, se presentó en la Corte de Apelaciones de Arica un Recurso de Amparo por similares circunstancias [Rol N° 265-2016], que incluyen un actuar abusivo y violencia innecesaria. No es de extrañar que lo mismo ocurra en el caso que una Madre en Chillan, que fue allanada para incautar 2 plantas que cultivaba para uso medicinal de su hijo.

Pese a todo, nos encontramos en un nuevo escenario para el ejercicio de la Libertad, donde coinciden en lo esencial, la máxima jerarquía de la justicia penal, la Sala Penal de Corte Suprema, el Ministerio Público, la Policía de Investigaciones y la 
Defensoría Nacional. Un nuevo paradigma en funcionamiento, que trasciende con mucho la aplicación de la Ley de Drogas y el Autocultivo, se ha revelado y relevado la Soberanía Esencial del Ciudadano y su relación con el Estado, cuando se asume el principio de Lesividad como limite a su poder punitivo. Es por esto que estos fallos han sido reconocidos entre los mas destacados de este año, pese a que el primero de ellos es de Junio de 2015 [Ver].

Una gran conquista ciudadana para celebrar y seguir trabajando, a la altura de lo que pedíamos el año 2013 cuando hicimos ejercicio del Derecho de Petición, a través de la campaña nacional Yo Firmo Cannabis. Lea el escrito, se sorprenderá.


Así están las cosas, y queda mucho por prosperar.

Saludos a todos.

Equipo Triagrama.

INFORME FINAL CAMPAÑA



#YO-FIRMO CANNABIS 
DERECHO DE PETICIÓN – CHILE
Presentado en Noviembre 18 de 20131


  1. ANTECEDENTES

La Campaña #YoFirmo Cannabis-Derecho de Petición, surgió desde la motivación por precipitar una transformación paradigmática a propósito del empleo de la Cannabis, y fue impulsada, contra todo pesimismo, por un variado conjunto de personas, agrupaciones, organizaciones y movimientos2.
Todos ellos se coordinaron e integraron de manera dinámica para llamar, sintonizar, y movilizar a la ciudadanía en torno al ejercicio del Derecho de Petición, el cuál se encuentra consagrado en la Constitución Política de la República (1980), en el Artículo 19 N°143, y en el Derecho Internacional, en la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre (1948), Artículo XXIV4, y se refiere a la garantía que tienen los ciudadanos para hacer peticiones a sus autoridades y recibir de ellos una respuesta. En este caso se interpeló, a través de un Escrito, a 7 autoridades nacionales de Legislación y Justicia: Ministros del Pleno de la Corte Suprema, Ministros del Tribunal Constitucional, Ministra de Justicia, Presidente del Senado, Presidente de la Cámara de Diputados, Fiscal Nacional y Defensor Nacional, para solicitarles:

... de acuerdo a sus competencias y facultades, en todo aquello que les fuere pertinente, propio y oportuno, tengan a bien explicitar una interpretación de la normativa constitucional que se refiere a derechos esenciales, que sea suficiente como para orientar la correcta aplicación de las leyes a fin de asegurar de manera practica la debida cautela y respeto de los Derechos Esenciales, que emanan de nuestra condición propiamente humana como seres espirituales; una interpretación que asegure el derecho de cada persona a explorar y practicar con las herramientas que le resulten conducentes para cultivar tal condición, sin más limitación que las que impone el Bien Común y el orden público, y que específicamente garantice el derecho a cultivar, cosechar, y usar de modo responsable la planta Cannabis Sativa en el amplio espectro de contextos en que este uso se ha venido dando de hecho en nuestro país, sin la interferencia de la autoridad a cargo de perseguir delitos, corrigiendo para ello, en todo lo que fuere pertinente y necesario, la letra y/o la aplicación de la Ley 20.000 por parte de los organismos y autoridades encargados de algún aspecto de su aplicación.”


ESCRITO PARA EJERCER EL DERECHO A PETICIÓN


Señores Ministros del Tribunal Constitucional
Señores Ministros del Pleno de la Corte Suprema
Señor Presidente del Senado
Señor Presidente de la Cámara de Diputados
Señor Ministro de Justicia
Señor Fiscal Nacional
Señor Defensor Nacional

PRESENTES



Estimados Señores:


Haciendo uso de la garantía que nos concede el artículo 19 N° 14 de la Constitución Política, para ejercer el Derecho a Petición, que nos faculta por nuestra condición de ciudadanos chilenos para solicitar peticiones a nuestras más altas autoridades, y amparados en la garantía de respuesta que asegura la Ley de Transparencia, venimos a exponer y pedir a ustedes lo siguiente:

Quienes suscribimos nos encontramos realizando prácticas para el desarrollo de la percepción y la expansión de la conciencia y por esta vía atender y cultivar la dimensión espiritual de nuestra existencia, dimensión que la Constitución reconoce y garantiza en su artículo primero, cuando dice en su inciso cuarto:


El Estado está al servicio de la persona humana y su finalidad es promover el bien común, para lo cual debe contribuir a crear las condiciones sociales que permitan a todos y a cada uno de los integrantes de la comunidad nacional su mayor realización espiritual y material posible, con pleno respeto a los derechos y garantías que esta Constitución establece.”


Este principio se encuentra reforzado por el artículo 19 N° 1 que asegura a todas las personas el derecho a la integridad psíquica, y N° 6 que asegura la libertad de conciencia, la manifestación de todas las creencias y el ejercicio libre de todos los cultos, así como por diversos acuerdos internacionales que nuestro país ha suscrito en relación a Derechos Esenciales.

Comprendemos la dimensión espiritual complementaria e integrada con la dimensión material de la vida humana, en relación a la presencia de planos de realidad esenciales que son susceptibles de ser incluidos en la conciencia a través de diversos métodos y caminos -que incluyen y trascienden a las organizaciones religiosas- que enriquecen las oportunidades de quien logra de modo efectivo simple y maduro integrar esta información en su proceder cotidiano.

Con la finalidad de asistirnos en el cultivo de estas meta facultades para incluir mas realidad en la conciencia, ya sea de modo intuitivo o explicito, empleamos herramientas ancestrales, medicinas naturales, plantas enteógenas como la Cannabis Sativa que modifica la cualidad de la percepción, promoviendo modificaciones cualitativas en la presencia de cada usuario sobre su existencia, en los distintos contextos de uso con que es empleada, recreativo, terapéutico o de trabajo espiritual explicito.

Participamos de la convicción de encontrarnos gozando de plena libertad y derecho para ejercer tales conductas, puesto que realizan la búsqueda de trascendencia, sentido y bienestar espiritual, tendencia natural y propia de la condición humana y que por tanto constituye un derecho esencial, que no puede ser coartado en modo alguno por el Estado, puesto que éste es un ámbito donde no tiene competencia, según lo comprende la doctrina jurídica y queda explicitado en el artículo 5° de la Constitución Política de la República.

Cuando para cultivar nuestra espiritualidad, nuestro registro consciente de mas realidad, empleamos la cosmovisión chamánica y sus herramientas, las conclusiones que brotan desde la ciencia moderna, y nos reconocemos amparados en la normativa de rango constitucional referida a los Derechos Humanos, consideramos estar haciendo uso de lo que son nuestras libertades como así mismo nuestras obligaciones y responsabilidades, toda vez que afirmamos una posición que pretende ser significativa para prosperar hacia la realización del bien común.

No obstante lo anterior, el estado actual de la interpretación y la aplicación de los preceptos que resguardan el ejercicio de este derecho natural al cultivo de la espiritualidad, que constituye un Derecho Humano de primera categoría, no tiene el alcance suficiente como para impedir la violación sistemática de los mismos y la persecución penal en contra de ciudadanos que no hacen más que participar de las garantías constitucionales en el legitimo derecho a la búsqueda de la trascendencia y el bienestar espiritual y físico, usando para ello una herramienta que ha resultado accesible, sensata, y efectiva y que viene participando a nivel mundial de un reposicionamiento y valorización progresiva como es la Cannabis.

Es así como en contra de nosotros, usuarios de esta planta maestra, se viene aplicando sin adecuada distinción y criterio la Ley 20.000, creada con el propósito de perseguir, impedir, y sancionar el tráfico ilícito de sustancias estupefacientes, incurriendo -por ignorancia y por inercia- en la violación de derechos esenciales y garantías constitucionales, degradando de hecho la aplicación ética del Derecho.

En el momento actual el cultivo de lo ético, de lo moral, del Ser en lo Humano, se encuentra en crisis, y para superar esta situación la participación de cada miembro de la comunidad, ejerciendo poder sobre su propia existencia, es fundamental para resolver el deterioro y degradación que se experimenta a la base de nuestra manera de desarrollarnos y convivir, mas allá de los contentamientos superficiales, transitorios que la mayoría nos ofrecemos para mejor soportar.

En este escenario consideramos crucial para nuestra convivencia, para efectivamente cautelar el Bien Común, actualizar, develar e integrar procesos que faciliten el cultivo de lo espiritual, de la dimensión no material de la vida, a partir de una actitud ecléctica, integradora y madura que supere prejuicios instalados de modo artificial y profundo, que solo perpetúan patrones involutivos de interacción social, generadores de altos grados de frustración, discriminación y desunión.

Por todo lo anterior solicitamos a ustedes, de acuerdo a sus competencias y facultades, en todo aquello que les fuere pertinente, propio y oportuno, tengan a bien explicitar una interpretación de la normativa constitucional que se refiere a derechos esenciales, suficiente como para orientar la correcta aplicación de las leyes a fin de asegurar de manera practica la debida cautela y respeto de estos derechos, que emanan de nuestra condición propiamente humana como seres espirituales, que asegure el derecho de cada persona a explorar y practicar con las herramientas que le resulten conducentes para cultivar tal condición, sin más limitación que las que impone el Bien Común y el orden público, que específicamente garantizar el derecho a cultivar, cosechar, y usar la planta Cannabis Sativa en el amplio espectro de contextos en que este uso se ha venido dando de hecho en nuestro país, sin la interferencia de la autoridad responsable de perseguir delitos, corrigiendo para ello, en todo lo que fuere pertinente y necesario, la letra y/o la aplicación de la Ley 20.000 por parte de los organismos y autoridades encargados de algún aspecto de su aplicación.

Con vuestro pronunciamiento y el nuestro en este acto, esperamos se contribuya a superar y trascender la violación sistemática de derechos esenciales que se realiza actualmente en Chile al perseguir penalmente a los usuarios de Cannabis Sativa, que ha generado un perjuicio enorme para las personas, además de grandes costos económicos y estratégicos para el Estado. Aspiramos por esta misma vía a enriquecer, rectificar y depurar la mirada empleada para concebir la condición humana y la aplicación ética de la Ley, procurando la realización de la justicia y superando la aplicación mecánica de la norma.

Esta carta se entrega en su original a los Señores Ministros del Tribunal Constitucional, y una copia de la legalizada ante Notario de la misma, a los Señores Ministros del Pleno de la Corte Suprema, al Señor Presidente del Senado, al Señor Presidente de la Cámara de Diputados, al Señor Ministro de Justicia, al Señor Fiscal Nacional y al Señor Defensor Nacional, para todos va dirigida la misma Petición en el tenor de sus respectivas facultades y atribuciones.

Agradeciendo la jerarquía de vuestro pronunciamiento en respuesta a lo solicitado,
Respetuosamente

Quienes suscriben:

1.009 ciudadanos que personalmente firmaron en Notarías de 13 ciudades a lo largo del país, y 16.590 personas que se adhirieron virtualmente (ambos registros se incluyen en formato digital)



ANEXOS FORMATO DIGITAL
- Carta
- Firmas notariales
- Base de Datos adherentes virtuales.
- Fundamentos Jurídicos
- Consecuencias y Beneficios


- OTROS ANTECEDENTES

- Video JORNADA CANNABIS HERRAMIENTA EVOLUTIVA, realizada en el Senado en Santiago, Diciembre 2012 (7 minutos)

- Ejercicio del Derecho de Petición ante la Comisión Interamericana de DDHH (carta y fundamentos jurídicos), proceso en desarrollo